La agricultura familiar es la forma de agricultura más extendida en el mundo. Lejos de ser retrógrada, se adapta y responde a las evoluciones del medio ambiente. El barómetro que le dedican Iles de Paix, SOS-Faim y Autre Terre analiza los retos actuales que la modelan y la transforman.

PARA UNA AGRICULTURA DEL FUTURO

En un atmosfera nociva para una amplia mayoría de los agricultores y las agricultoras, nuevas estrategias agrícolas se imponen en el terreno y el espacio político internacional: destacan las nuevas tecnologías y la digitalización para estimular la agricultura y alimentar a todo el mundo. ¿Son las soluciones digitales la piedra angular para superar los numerosos retos a los que se enfrenta la agricultura?

Estas nuevas estrategias ponen también el acento en los jóvenes y el emprendimiento para crear un ámbito dinámico y favorable al desarrollo agrícola. A través de estos prismas y las políticas concretas que resultan de ellos, se hace realidad cierta visión del mundo, de la agricultura y de la sostenibilidad.

Más allá de las prioridades internacionales, nuevas preocupaciones científicas y ciudadanas están surgiendo y empiezan a generar consenso. Proponen cambios en las dietas alimentarias y dan un papel importante a lo que conforma nuestro plato para hacer que los sistemas alimentarios sean más sostenibles. ¿Eso solo se debe a la preocupación por el planeta o también por los campesinos? ¿Son estas preocupaciones capaces de cambiar las tendencias alimentarias mundiales?

Por último, aunque el mundo es cada vez más urbano, con más de una de cada dos personas que vive hoy en día en ciudades, la importancia de las urbes intermedias se ve a menudo eclipsada por las grandes metrópolis. Sin embargo, estas ciudades intermedias albergan al 20% de la población mundial y constituyen un entorno favorable al desarrollo de sistemas alimentarios territorializados, que dan más importancia a la agricultura familiar.

Casi un tercio de la población mundial es activa en el sector agrícola, la gran mayoría de la cual vive en el sur y trabaja sobre pequeñas superficies en chacras familiares. Intentar entender las realidades de los campesinos y las campesinas familiares significa abrir los ojos a la fuente de ingresos de una gran parte de la humanidad, entender lo que conecta a los trabajadores de la tierra con nuestros platos, dar importancia al vínculo más orgánico que une el ser humano al medio ambiente: su alimentación.

El barómetro de la agricultura familiar permite ver las cosas con perspectiva y hacer el balance de estos temas. Su objetivo no es crear nuevos datos cuantitativos relacionados con la agricultura familiar, sino comprender y aclarar los problemas actuales a los que se enfrenta la agricultura y a los que responde. Eso es importante: si bien esta agricultura se enfrenta a dificultades, también propone soluciones para una agricultura del futuro, respetuosa de los Humanos y de la Naturaleza. Lejos de ser actores en fin de vida, cuya muerte se anuncia, forman parte inherente del desarrollo realmente sostenible.

Préférences des cookies

Les cookies permettent à ce site de fonctionner correctement et nous permettent de personnaliser les actions marketing (Google, Facebook et autres).

Lire notre politique de cookies